Una bomba correctamente elegida también puede dañarse durante la primera puesta en marcha. Este control previo ayuda a detectar errores simples antes de que se transformen en una parada.

Realizá la puesta en marcha con protecciones instaladas, energías controladas y una zona segura. Ante ruido, fuga, temperatura o presión anormal, detené el equipo.
Antes del montaje
- Verificá que el sentido de giro coincida con el accionamiento.
- Confirmá eje, acople, fijaciones y alineación.
- Revisá compatibilidad de roscas, conexiones y sellos.
- Limpiá depósito, cañerías, uniones y componentes intervenidos.
- Usá el fluido especificado y comprobá su nivel.
Revisá la aspiración
La línea de entrada debe estar libre de aplastamientos, restricciones y recorridos innecesarios. Un diámetro insuficiente, un filtro obstruido o una unión que permita ingresar aire puede provocar cavitación y daño prematuro.
Primer arranque
No hagas funcionar la bomba en seco. El llenado, cebado y purga dependen del tipo de bomba y deben realizarse exactamente como indica su fabricante.
- Respetá el procedimiento del fabricante para llenado, cebado y purga.
- Evitá arranques bruscos y carga máxima inmediata.
- Observá presión, ruido, temperatura y estabilidad del caudal.
- Controlá fugas externas y el nivel del depósito.
- Detené el equipo si aparece una condición anormal.
Después de la intervención
Revisá nuevamente uniones y fijaciones. El material desprendido durante una reparación puede quedar atrapado por los filtros, por lo que el plan de mantenimiento debe contemplar su control y recambio según la indicación técnica.
El intervalo de recambio posterior a una intervención no es universal. Debe definirse según el fabricante, la condición del filtro y las condiciones reales del equipo.